viernes, 5 de septiembre de 2008

Mi media naranja II

Tenía pendiente hablar de mi media naranja, de Javi. Y debo comenzar por el principio. Lo conocí por el chat...¿asombrados? La verdad es que sí que es asombroso. No se cómo apareció en mi messenger, alguna vez debimos hablar antes, pero el caso es que un día apareció por ahí y comenzamos a tener charlas bastante a menudo. De conversaciones "virtuales" pasamos a las telefónicas y claro, viviendo en la misma ciudad, fui inevitable que nos plantearamos conocernos. A partir de ahí todo fue sobre ruedas. Todo muy especial, cada cita, cada conversación, cada copa, cada confesión, absolutamente todo. Me sentía después de mucho tiempo amada. Con solo mirarme me hacía sentir especial. Me estaba enamorando sin darme cuenta y en muy poco tiempo. Cuando me dí cuenta, fue la primera vez que me sentí mal por Jesús y cuando decidí terminar la relación. Javi jamás dió su opinión al respecto, nunca me preguntó, ni me lo pidió, ni me presionó, ni me exigió nada, solo estuvo incondicionalmente a mi lado. Como lo ha estado hasta el día de hoy.

Recuerdo millones de momentos especiales, muchísimas situaciones en las que he notado y noto las cosquillas en el estómago, en las que me brillan los ojos. Desde que estoy con él he redescubierto lo que es vivir. He descubierto un montón de lugares por los que ya había pasado sin darme cuenta de lo especiales que eran, las situaciones normales se han ido convirtiendo en espectaculares, cualquier mínimo detalle se ha convertido en algo importante. Me ha cambiado la perspectiva de la vida. Todo es mucho más gratificante, más bonito, yo soy feliz.

Todo ha discurrido de una manera tan natural que no podría decir cuando incluí a Javi en mi vida y cuando él me consideró parte de la suya. Porque parece que ha sido así desde siempre. Lo conocí el 1 de noviembre de 2001 y desde entonces estamos juntos. Hemos tenido discusiones, lógicamente, pero nunca hemos tenido una "crisis", jamás hemos dejado de estar juntos. Ya hace casi 3 años que vivimos juntos, y yo ha siento que tengo un hogar (cuando apruebe podrá ser en propiedad, jiji). Para mí eso es algo muy importante, tener mi propio hogar, que se quedó totalmente destruido.

Pocas cosas puedo decir que no haya dicho ya antes en este blog...

A ver, desde que conocí a mi niño estoy en una nube, y de eso hace ya camino de 6 años. Todo con él ha sido especial, no cambiaría ni una pizca de todo lo que ha pasado entre nosotros, porque es precisamente cada momento y cada detalle lo que hace lo hace único. El tiene todo lo que yo quiero y admiro, es cariñoso, es guapísimo (para mí, y siendo objetiva, tb para los demás), atento, con iniciativa, perfeccionista, dulce, imaginativo, pasional y ardiente, constante, divertido, humilde, responsable, entregado, sus manos son perfectas para acariciar a una mujer, sus ojos penetrantes, su cuerpo un regalo, y su personalidad arrolladora. Me tiene encandilada, eso es obvio, pero es que una persona así encandilaría a cualquier mujer que quiera sentirse amada. Y no puedo ser injusta con él por unos celos de niña enfadada, siempre me he sentido amada, me hace sentir especial, le gusta como soy, le gusta mi cuerpo, respeta todas mis decisiones, me apoya cuando lo necesito, me quita la razón cuando no la tengo, me ofrece su hombro cuando tengo que llorar, me anima, me hace que no desfallezca, me mima, me sorprende, se entrega sin condiciones, no pide nada a cambio de lo que da, habla con orgullo de mí a los demás, no me ridiculiza, nos reímos juntos, nos cabreamos juntos, y desde hace poco más de un año, casi todo lo hacemos juntos, y es realmente impresionante como me llena y me hace feliz

En ese momento tan amargo, mi madre puso un regalo en mi vida. Si ella no hubiera muerto y las cosas no se hubieran desarrollado de esa forma, no hubiera conocido nunca a mi niño. Yo se que él es el as que mi madre tenía guardado en la manga. Y con su jugada maestra desde donde esté me ha mandado y me manda la tranquilidad, esperanza, ternura, comprensión, y esa energía positiva que tanto necesito a veces.Estoy en uno de los momentos más dulces de mi vida porque a pesar de todo lo que ha pasado soy feliz. Soy feliz porque perdí una familia, pero ahora estoy creando la mía propia. Desde que estoy con mi niño, cada día construimos un trocito especial y perfecto de nuestra vida en común que me llena plenamente y hace que rebose de felicidad

Y aparte de todo esto, hay poco más que contar. Ya lo dije tb alguna vez, como decía Pablo Milanés, que no es perfecto...mas se acerca a lo que yo...simplemente soñé...

jueves, 28 de agosto de 2008

Mi media naranja


En el colegio empecé mi "colección" de frases para recordar, de esas de amor y cursilerías del tipo "Tu madre debe ser pastelera porque un bombón como tú no lo fabrica cualquiera". Una lástima no conservarlas porque nos echaríamos unas risas. Recuerdo una (retomando el título del post) algo así como "Busco mi media naranja. Y he llegado a la conclusión de que algún hijo de puta se ha hecho un zumo con ella". Que tremendista para estar en el cole y ser una niña, no? Con 10 años pensábamos que nunca encontraríamos a nuestra media naranja.

No se si todas las personas buscamos el amor. Supongo que no, hay a quienes se les llena la boca proclamando a los cuatro vientos lo bien que se está sólo y que no hace falta pareja para sentirse pleno y feliz. Y es posible que así sea. Pero a día de hoy me cuesta trabajo concebir la vida sin esa media naranja. Lo mismo si algún día “se hace zumo” (que Dios lo no quiera!!) me uno a los de ese bando. Pero por ahora soy de las que defienden el amor a capa y espada.

A lo que iba, a mi edad (que ya está más cerca de los 30 que de los 20, que depresión!) solo he tenido 2 “grandes amores”. El primero fue Jesús, un chico que conocí cuando me mudé al pueblo, y que solo se convirtió en algo más después de salir con otros del pueblo y ser mi paño de lágrimas y buen amigo tiempo antes. Empecé a salir con él cuando tenía 14 años. Y terminé con él cuando empecé con el actual. En total unos 7 años. Mucho tiempo y yo demasiado joven como para ser consciente de lo que hacía. Se que muchas parejas de mi entorno empezaron con esa edad y siguen juntos, algunos, felizmente casados; pero yo ya sabía que con Jesús no sería así. Lo sabía en los momentos de “crisis”, que no fueron pocos, cada vez lo que lo dejábamos y lo volvíamos a retomar, que tb fueron muchas. Yo me imaginaba independiente, en el sentido de vivir sola, y ahora con el tiempo y la distancia reconozco que eso era una señal clara de que lo que yo pensaba que sentía por él no era realmente así. No puedo negar que estando con él tanto tiempo pensaba que sería el definitivo y que no me hacía falta conocer a nadie más, a pesar de mis increíbles 14, 15, 16... 21 años.

Logicamente fue con él con quien perdí la virginidad, creo recordar con 15 años, y digo creo, porque realmente no me acuerdo. Todo el mundo recuerda su primera vez, casi siempre como un auténtico fracaso, pero yo por mucho que intentara recordarlo, no lo conseguiría. Recuerdo la situación, el dónde y esas cosas, pero no recuerdo como me sentí, no recuerdo si sentí nervios, si llegué al cielo, si me acurruqué después a su lado, no recuerdo lo importante, vamos, y eso me produce cierta tristeza, la verdad.

Supongo que la memoria es selectiva, y creo que es lo que le pasa a la mía con Jesús. Doy por supuesto que fui feliz con él y que me debió aportar muchas cosas. Lo doy por supuesto porque esa etapa de mi vida no fue traumática para mí y porque recuerdo muchísimas escenas, como si fuera una película, en las que fui inmensamente feliz, aunque él no aparezca de una manera definida a mi lado.

Los recuerdos más nítidos que me quedan son los de nuestra última fase. La del declive y la de la ruptura. Las cosas empezaron a empeorar cuando el se fue a estudiar a Canarias. Quería estudiar farmacia (chico listo, siendo su padre farmaceútico) y no tenía nota para entrar en Granada, así que cruzó el charco. No lo llevamos mal del todo. Pero las cosas empezaron a no funcionar. El conoció la independencia, en una ciudad distinta, sin padres, sin ataduras y con mucha fiesta. Me llamaba casi a diario y se supone que manteníamos una relación tan estable como siempre. Pero ahí se empezó a torcer todo. No se cuando fue exactamente ni cómo ni por qué. Pero a partir de ese momento empezamos a alagar una relación que ya estaba agonizando. No recuerdo tampoco cuanto tiempo estuvo fuera, creo que la cosa se alargó año y pico, de echo cuando lo dejamos el seguía allí. Mientras que él estuvo fuera a mi madre le detectaron cáncer, y cuando murió para mí fue el detonante. Yo ya empecé a cambiar mi carácter y mi forma de ser meses antes, y ahora pienso que quizá la causa fuera ésa, buscarme una válvula de escape a lo que no sabía como afrontar y que terminó como terminó. Como digo, algunos meses antes yo había comenzado a vivir una vida loca y desenfrenada, saliendo todos los fines de semana hasta las tantas de la mañana y siendo infiel sin ningún tipo de remordimientos. Teóricamente la única infiel fui yo, pero sinceramente ahora ni me importa. Salía, era infiel cuando me apetecía y volvía a mis llamadas de teléfono, cartas y demás con él. Fríamente, cualquiera me calificaría de auténtica cabrona, pero mi perspectiva es distinta. Mi relación estaba muerta desde hacía tiempo y yo solo iba llenando un vaso que estaba a punto de rebosar. Y justo rebosó cuando conocí a Javi, que fue quien me dio las fuerzas para romper con el inmenso miedo que tenía de quedarme sola si rompía con Jesús. Y egoístamente fue así, rompí con él porque quería estar con Javi. Pero de eso ya hablaré en otro momento más detenidamente.

Si trato de analizar, ahora que han pasado muchos años, como fue mi relación con Jesús, a la única conclusión que llego es que fue algo inevitable para llegar a ser como soy. Me produce cierta tristeza que mi sentimiento hacia él sea hoy tan neutro, oye, es que ni frío ni calor. Se que es buena persona y que fue importante en mi vida. Pero es un pasado tan lejano para mí que no me produce ningún sentimiento. Lo he vuelto a ver, incluso he estado sentada de cervezas a su lado, pero no me despierta nada de nada, lo que hubo no son ni cenizas, se murió del todo del todo, porque cuando a veces alguien me habla de él y trato de recordar, no recuerdo nada con ilusión y se que dejarlo fue la decisión mas acertada que pude tomar. Me gustaría recordar “el primer” amor con más cariño, pero no puedo. Y la culpa no es mía, es del tiempo, la distancia y el olvido, que arrasa con todo. Pero desde aquí le deseo lo mejor.

Y ahora debería hablar de mi media naranja, de Javi, pero este es un post demasiado largo ya, así que lo dejaré para otro día.

Besitos.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Retomando el espíritu guerrero

He tenido unos días un poco complicados, con demasiados problemas físicos y poco rendimiento (por no decir ninguno) en el estudio. Objetivamente se que no podía hacer más y que cuando no controlas la situación solo te queda resignarte. Pero esa resignación hizo mella en mi ánimo. Me he sentido de nuevo incapaz de afrontar esto con calma, incapaz de conseguir este sueño en tan poco tiempo, incapaz de llegar a octubre con la cabeza en su sitio, incapaz de enfrentarme a los temas, incapaz, incapaz, incapaz...

Pero hoy de nuevo me siento con el ánimo renovado, el estudio vuelve a ser productivo, estudio mucho y siento que merece la pena, recuerdo lo que estudio y eso me da fuerzas, cada vez llevo más temas acumulados y pienso que seré capaz de conseguirlo. Siento que otra vez estoy dando lo mejor de mí y me siento valiente. Estoy apretando los dientes y voy a por ellos. Que se preparen... porque en octubre llegaré arrasando!!

lunes, 18 de agosto de 2008



Ojos que el tiempo ha borrado su brillo,
ojos tan tiernos que aún no se han visto,
ojos que aman, ojos que odian,
ojos que miran pero no ven.

Ojos que buscan la luz escondida,
ojos que se hallan en otras pupilas,
ojos helados, ojos ardientes,
ojos que matan con el desdén.

Hay tantas formas de mirar,
qué poco valen las palabras.

Ojos que nada dejan oculto,
ojos hundidos en sueños profundos,
ojos que dudan, ojos que aceptan,
ojos que no saben llorar.

Ojos que tiemblan heridos el miedo,
ojos que vieron morirse los cielos,
ojos que lloran, ojos que ríen,
ojos que, aún vivos, descansan en paz
.
Luis Eduardo Aute

jueves, 14 de agosto de 2008

Ver para creer

Si alguien me llega a decir hace unos años que estaría un 14 de agosto levantada desde las seis y media estudiando como una loca y apurando el tiempo de esta manera le diría que está loco. Pero la que está loca soy yo. Y es que ya lo decidí cuando me enteré que sería de las primeras, que me esforzaría hasta el límite, que estudiaría todas las horas que pudiera y que lo intentaría con todas mis fuerzas. Y aquí sigo en el intento. Así en el momento que apruebe podré decir que ha sido solo porque no tuve mala suerte y porque me he sacrificado todo lo que he podido y he dado todo lo bueno que había en mí.


Estoy sóla desde el martes, pero eso no me impide estar al pie del cañón, todo lo contrario, puedo tener los horarios que me venga en gana, y quedarme hasta las tantas o levantarme cuando todavía es de noche. Pero eso sí, el calor no me da tregua ni un minuto. Es posible 33º a las 7 de la mañana o es que todavia no me he despertado?

miércoles, 6 de agosto de 2008

Te echo tanto de menos

Hace ya siete años, pero yo no me acostumbro. Y no, no me duele menos. Cada día te echo más en falta. TE QUIERO.

lunes, 4 de agosto de 2008

Me los voy a comer con patatas!!! A los del Supremo digo... :)



La cosa por ahora va muy bien. Ha sido día de cante y estoy muy contenta, no solo por cómo me han salido los temas, sino porque ahora mismo estoy muy segura de lo que llevo, aunque no sea mucho.


Pero me siento optimista, y por ahora no he dudado ni un poquito de que tengo fuerzas de sobra para afrontar estos meses hasta el examen.


La cosa marcha...